5 comidas al día, de más cantidad a menos según avanza el día.
Dieta disociada: no mezcles hidratos y grasas en la misma comida.
Cantidades a ojo, sin báscula: usa el puño (hidratos) y la palma (proteína) como medida.
Bebe entre 2 y 3 litros de agua al día.
Verdura y ensalada libres en comida y cena.
Comida trampa: una a la semana, sin pasarte y volviendo al plan al día siguiente.